Instituto Repblica y Democracia logo

Lawfare

Temas de investigación

Los golpes de Estado en el siglo XXI van a tener principalmente forma de golpes jurídicos, donde intervienen jueces corruptos, asistidos por policías corruptos y medios de comunicación corruptos que legitiman esos abusos judiciales inventando informes falsos y dando forma a sus mentiras en medios controlados por bancos, fondos de inversión o grandes empresas ajenas al sector. El ejemplo de lo ocurrido con Lula Da Silva, sacado de la carrera electoral en 2018 por un juez declarado incompetente después, es un claro ejemplo. Pero también en España lo que ocurre con Podemos va en una dirección similar al haber estado sometido desde su irrupción electoral en 2014 con todo tipo de ataques.

Santiago Feinmann | PU: 5 claves para entender el fenómeno

Durante la última década, tanto en Europa como en América Latina, los principales líderes cuya orientación fue transformar a las sociedades en favor de las grandes mayorías, han sido el principal blanco de ataque de esta nueva modalidad que los grupos minoritarios y poderosos encontraron para mantener sus privilegios.
Hablamos de “lawfare” o guerra judicial para hacer referencia al uso indebido de instrumentos jurídicos para fines de persecución política, destrucción de imagen pública e inhabilitación de un adversario político. Combina acciones aparentemente legales con una amplia cobertura de prensa para presionar al acusado y su entorno (incluidos familiares cercanos) de modo que quede más vulnerable a las acusaciones sin prueba. El objetivo consiste en deteriorar las bases de apoyo popular dejando sin capacidad de reacción al implicado. A continuación presentamos los aspectos más relevantes de quiénes protagonizan el armado de un lawfare y qué objetivos persiguen.

1- El “Partido” Judicial. El valor de la “independencia” del Poder Judicial es lo primero que se pone en cuestión cuando hablamos de jueces y tribunales que sin rigor jurídico y con un desempeño plagado de impericias, conducen investigaciones utilizando los códigos legales como armas para arremeter contra líderes populares. El lawfare deja al descubierto que el Poder Judicial, el único que no es elegido por voluntad popular, aloja en su interior a una suerte de “jueces militantes” los cuales oficiando desde una parcialidad política pervierten las propias finalidades del sistema jurídico.
En la mayoría de los casos, se ha observado que los servicios de inteligencia son aquellos agentes encargados de proveer la materia prima para el montaje de las causas. Estos sectores son conocidos como “las cloacas del Estado” ya que no hay ni transparencia ni regulación sobre su accionar y desarrollan prácticas como la intervención ilegal de líneas telefónicas, implantación de pruebas falsas para perjudicar intencionalmente al acusado o la extorsión a testigos para que den testimonios falsos sobre los hechos. Estas operaciones suelen dar el puntapié inicial a confabulaciones que nunca llegan a tener fuerza probatoria pero que tienen un efecto mediático de alto impacto.

2- La sentencia mediática. El rol que adquiere la prensa en el proceso del Lawfare es fundamental y se orquesta al ritmo de los procesos judiciales. La articulación mediático-judicial tiene un “timming político”. El caso se hace público a través de los medios en momentos de alto costo político para la persona o los grupos a los que se pretenden desprestigiar. De esta forma, periodistas, diarios y programas de televisión comienzan a unificar una línea editorial para influir directamente en la opinión pública repitiendo hasta el hartazgo noticias falsas (fakes news) hasta lograr un “efecto de verdad” sobre la ciudadanía. En la mayoría de los casos, el tratamiento mediático ha consistido en un auténtico reality show, con coberturas periodísticas que registraron el día a día de las personas acusadas y de sus familiares, el interior de sus propiedades privadas cuando existía alguna orden de allanamiento y hasta difusión en vivo y en directo de distintas instancias indagatorias con el objetivo de mantener el tema en la agenda pública. Los medios asumen la función de publicitar y hacer conocer a la población cosas que no figuran ni han sido probadas en los expedientes y que por lo tanto no constituyen delitos. Esta distorsión en la opinión pública sirve, entre otras cosas, para presionar a los jueces competentes a cargo de las causas y para justificar, llegado el caso, las sentencias de los jueces que no lo son. En definitiva, el lawfare intenta construir mediáticamente lo que no puede demostrarse jurídicamente a partir de los expedientes.

3- La vía violenta del neoliberalismo.  En la última década y aún en el contexto de la pandemia mundial, la persecución mediática y judicial se ha exacerbado contra funcionarios de gobiernos cuyos proyectos colocan al Estado como protagonista en materia económico-social, con una vocación marcada hacia la revalorización de lo público. La carta elegida para desprestigiar un modelo de sociedad que tiende a poner “lo común” por sobre “lo privado”, consistió en el armado de causas bajo el supuesto de corrupción. Pasan a ser corruptos todas o todos aquellos que demandan la centralidad del Estado por sobre las trasnacionales, las empresas o las corporaciones. ¿El objetivo?  Buscar construir un consenso según el cual todo lo que esté bajo la órbita de la administración del Estado es ineficiente, sospechoso y en definitiva, un modelo incapaz de resolver las problemáticas que atraviesa el conjunto de la sociedad. Este modus operandi  tiene consecuencias destituyentes dado que busca sacar del juego político de representación a líderes que se oponen a concebir al Estado como una estructura al servicio de los beneficios y negocios privados. La virulencia de la práctica del lawfare llevó al derrocamiento de gobiernos democráticamente electos (“golpes blandos”) obteniendo en los tribunales y en los medios hegemónicos, lo que no pudieron lograr en las urnas.

4- La Doctrina del miedo. La consecuente persecución ideológica y material a integrantes de proyectos populares, progresistas y democráticos, utiliza el miedo como hilo conductor. Se trata de una práctica muy similar a las utilizadas en tiempos pasados cuando se hacían “cazas de brujas”, en la que se perseguía y ejecutaba a todo aquel o aquella que se consideraba un elemento disruptivo del orden establecido. En el lawfare, el uso de la ley como arma y el consenso que se busca generar a través de la manipulación de la opinión pública, tienen como objetivo desmoralizar a las víctimas y a su entorno familiar o ideológico. Esta desmoralización orientada a eliminarlos de la esfera política formal incluye desde el procesamiento judicial y el linchamiento mediático, hasta la cárcel y la ruina económica (pues se trata de procesos jurídicos extendidos en el tiempo, de altos costes, que deben cubrir las personas implicadas). Las implicancias tortuosas de estos procesos buscan generar un efecto de “disciplinamiento” en los liderazgos de los sectores populares advirtiendo estos resultados como un destino posible de quienes ven en la política una herramienta de transformación social en pos de las mayorías ciudadanas.

5- La salida es por abajo. Si hay algo preocupante de esta guerra asimétrica desatada por las fuerzas del neoliberalismo a través del Lawfare, son las graves consecuencias que sufre el sistema representativo y la división de poderes. Jueces vinculados a una determinada parcialidad política, testigos pocos fiables, ausencia de pruebas, implicación partidista de los grandes medios de comunicación y condenas decididas de antemano. Las democracias quedan debilitadas y apropiadas por el poder de las elites económicas y por las fuerzas reaccionarias que generan impunemente un desequilibrio en el orden democrático de gobernanza en favor de sus intereses.
Para poner freno a estas nuevas modalidades de asedio contra las mayorías, la tarea será (una vez más) apostar a las fuerzas democratizantes de una ciudadanía movilizada para defender sus derechos y restituir el juego democrático. “La historia es nuestra y la hacen los pueblos” dijo la voz de Salvador Allende señalando el camino.
O se está con la democracia o se está con el lawfare.

 

 


 

Fuentes:

Utilizamos cookies para personalizar el contenido y los anuncios, proporcionar funciones de redes sociales y analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre su uso de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis.
Cookies settings
Accept
Privacy & Cookie policy
Privacy & Cookies policy
Cookie name Active

Privacy Policy

What information do we collect?

We collect information from you when you register on our site or place an order. When ordering or registering on our site, as appropriate, you may be asked to enter your: name, e-mail address or mailing address.

What do we use your information for?

Any of the information we collect from you may be used in one of the following ways: To personalize your experience (your information helps us to better respond to your individual needs) To improve our website (we continually strive to improve our website offerings based on the information and feedback we receive from you) To improve customer service (your information helps us to more effectively respond to your customer service requests and support needs) To process transactions Your information, whether public or private, will not be sold, exchanged, transferred, or given to any other company for any reason whatsoever, without your consent, other than for the express purpose of delivering the purchased product or service requested. To administer a contest, promotion, survey or other site feature To send periodic emails The email address you provide for order processing, will only be used to send you information and updates pertaining to your order.

How do we protect your information?

We implement a variety of security measures to maintain the safety of your personal information when you place an order or enter, submit, or access your personal information. We offer the use of a secure server. All supplied sensitive/credit information is transmitted via Secure Socket Layer (SSL) technology and then encrypted into our Payment gateway providers database only to be accessible by those authorized with special access rights to such systems, and are required to?keep the information confidential. After a transaction, your private information (credit cards, social security numbers, financials, etc.) will not be kept on file for more than 60 days.

Do we use cookies?

Yes (Cookies are small files that a site or its service provider transfers to your computers hard drive through your Web browser (if you allow) that enables the sites or service providers systems to recognize your browser and capture and remember certain information We use cookies to help us remember and process the items in your shopping cart, understand and save your preferences for future visits, keep track of advertisements and compile aggregate data about site traffic and site interaction so that we can offer better site experiences and tools in the future. We may contract with third-party service providers to assist us in better understanding our site visitors. These service providers are not permitted to use the information collected on our behalf except to help us conduct and improve our business. If you prefer, you can choose to have your computer warn you each time a cookie is being sent, or you can choose to turn off all cookies via your browser settings. Like most websites, if you turn your cookies off, some of our services may not function properly. However, you can still place orders by contacting customer service. Google Analytics We use Google Analytics on our sites for anonymous reporting of site usage and for advertising on the site. If you would like to opt-out of Google Analytics monitoring your behaviour on our sites please use this link (https://tools.google.com/dlpage/gaoptout/)

Do we disclose any information to outside parties?

We do not sell, trade, or otherwise transfer to outside parties your personally identifiable information. This does not include trusted third parties who assist us in operating our website, conducting our business, or servicing you, so long as those parties agree to keep this information confidential. We may also release your information when we believe release is appropriate to comply with the law, enforce our site policies, or protect ours or others rights, property, or safety. However, non-personally identifiable visitor information may be provided to other parties for marketing, advertising, or other uses.

Registration

The minimum information we need to register you is your name, email address and a password. We will ask you more questions for different services, including sales promotions. Unless we say otherwise, you have to answer all the registration questions. We may also ask some other, voluntary questions during registration for certain services (for example, professional networks) so we can gain a clearer understanding of who you are. This also allows us to personalise services for you. To assist us in our marketing, in addition to the data that you provide to us if you register, we may also obtain data from trusted third parties to help us understand what you might be interested in. This ‘profiling’ information is produced from a variety of sources, including publicly available data (such as the electoral roll) or from sources such as surveys and polls where you have given your permission for your data to be shared. You can choose not to have such data shared with the Guardian from these sources by logging into your account and changing the settings in the privacy section. After you have registered, and with your permission, we may send you emails we think may interest you. Newsletters may be personalised based on what you have been reading on theguardian.com. At any time you can decide not to receive these emails and will be able to ‘unsubscribe’. Logging in using social networking credentials If you log-in to our sites using a Facebook log-in, you are granting permission to Facebook to share your user details with us. This will include your name, email address, date of birth and location which will then be used to form a Guardian identity. You can also use your picture from Facebook as part of your profile. This will also allow us and Facebook to share your, networks, user ID and any other information you choose to share according to your Facebook account settings. If you remove the Guardian app from your Facebook settings, we will no longer have access to this information. If you log-in to our sites using a Google log-in, you grant permission to Google to share your user details with us. This will include your name, email address, date of birth, sex and location which we will then use to form a Guardian identity. You may use your picture from Google as part of your profile. This also allows us to share your networks, user ID and any other information you choose to share according to your Google account settings. If you remove the Guardian from your Google settings, we will no longer have access to this information. If you log-in to our sites using a twitter log-in, we receive your avatar (the small picture that appears next to your tweets) and twitter username.

Children’s Online Privacy Protection Act Compliance

We are in compliance with the requirements of COPPA (Childrens Online Privacy Protection Act), we do not collect any information from anyone under 13 years of age. Our website, products and services are all directed to people who are at least 13 years old or older.

Updating your personal information

We offer a ‘My details’ page (also known as Dashboard), where you can update your personal information at any time, and change your marketing preferences. You can get to this page from most pages on the site – simply click on the ‘My details’ link at the top of the screen when you are signed in.

Online Privacy Policy Only

This online privacy policy applies only to information collected through our website and not to information collected offline.

Your Consent

By using our site, you consent to our privacy policy.

Changes to our Privacy Policy

If we decide to change our privacy policy, we will post those changes on this page.
Save settings
Cookies settings